LA CHISPA DIVINA EN TI

Post Image

Hay un tema que lleva mucho tiempo rondándome. ¿Cuánta sed, cuánto anhelo tengo de encontrarme con lo divino?  ¿qué estoy dispuesta a hacer para encontrarlo? ¿cómo accedo a ello?

Y no hablo de religión. Hablo de esa necesidad profunda de sentir que existe algo más grande, algo verdadero, algo eterno dentro de nosotros. Porque, si somos sinceros, todos buscamos eso de alguna manera (paz, propósito, sentido, conexión, Amor, Verdad).

Cristo lo decía constantemente, igual que muchos otros maestros antes y después de él. “Fuiste creado a imagen y semejanza de Dios.” Las palabras son inmensas. Tan inmensas que incluso nos cuesta creerlas. ¿Y si fueran verdad? ¿Y si dentro de nosotros existiera realmente una chispa divina esperando ser reconocida?

Y entonces ¿cómo accedo a ello? ¿Cómo llegar a esa conexión con lo divino que ya existe en nosotros?

La respuesta es tan sencilla que a la mente le cuesta aceptarla. Si lo divino está en nosotros, la única llave posible es entrar en nosotros. "Ni dirán: Helo aquí, o helo allí; porque he aquí el reino de Dios está dentro de vosotros." Lucas (17:21).  Y así, volvemos a la clave de todo: la meditación, el silencio, el parar. Ese espacio íntimo donde poco a poco empiezas a sentir algo difícil de explicar, presencia, paz, conexión.

¿Y qué es lo que más presencia o introspección me da?. La respiración, el aliento que me da vida.  ¿Y si ese aliento fuese el "Santo Aliento"? ,¿Y si ese aliento no fuera algo lejano? ¿Y si estuviera ocurriendo ahora mismo? Cada vez que respiro.

Porque quizá Dios —o como quieras llamarlo— no está tan lejos como creemos. Quizá está sosteniéndote en cada respiración, entrando y saliendo de ti, sosteniéndote la vida.

Y entonces, si de verdad pudiéramos acceder a esa conexión con lo divino… ¿qué estaríamos dispuestos a dejar? Porque muchas veces creemos que deseamos algo con toda el alma hasta que toca pagar el peaje. Y ahí nos frenamos. Nos hemos acostumbrado a querer resultados sin atravesar el proceso, queremos conexión sin silencio, queremos paz sin parar, queremos sentir lo divino, pero sin entrar dentro de nosotros.

Hay personas que dejaron riquezas, seguridades, vidas enteras buscando esa verdad. Y sin embargo, a nosotros muchas veces se nos pide algo muchísimo más sencillo:

Sentarnos en silencio.
Respirar.
Entrar dentro.

Si eres una creación a imagen y semejanza de lo divino, ¿qué estás dispuesto a hacer hoy por ti para experimentarlo?

Con amor y alas,

🪽

Pili con Alas

Martes con alas: tu recordatorio semanal de volver a ti.

Webflow Icon